Morelia, Michoacán, 21 de abril de 2026.- La huelga en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) estalló la tarde de este lunes a las 19:00 horas, luego de que el Sindicato Único de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM) rompiera negociaciones con la rectoría, encabezada por Yarabí Ávila, al no lograrse acuerdos en torno a demandas económicas y contractuales.
El estallamiento se concretó con la colocación de las banderas rojinegras en las instalaciones universitarias, en un inicio sin la presencia del dirigente sindical. Minutos más tarde, Eduardo Tena Flores arribó al lugar y, al ser abordado por medios de comunicación, aseguró que las negociaciones previas “no produjeron absolutamente nada”. Asimismo, acusó que en una reunión de última hora se planteó la eliminación de seis cláusulas históricas del contrato colectivo, propuesta que fue rechazada por la base trabajadora.
De acuerdo con el líder sindical, la oferta institucional se limitó a un incremento del 4 por ciento al salario y 1 por ciento en prestaciones, además de ajustes menores, lo que consideró insuficiente frente a las necesidades del gremio, particularmente en rubros como jubilaciones, pensiones y seguros pendientes.
La decisión de iniciar la huelga fue tomada por unanimidad durante la asamblea general, en la que participaron más de mil 700 trabajadores de un padrón total de 2 mil 180, quienes concluyeron que no existían condiciones para continuar con el diálogo.
El dirigente del SUEUM advirtió que el conflicto podría prolongarse por tiempo indefinido, al señalar la falta de diálogo y respeto por parte de la rectoría, por lo que llamó a estudiantes y a otros sindicatos universitarios a prepararse para un paro que, afirmó, “va a ser largo”.
En su posicionamiento, también refirió un posible trasfondo político en el conflicto, al mencionar la cercanía entre la rectora y un senador de la República, lo que —a su juicio— ha influido en la dinámica interna de la institución y contribuido a la tensión actual.
Finalmente, Tena Flores señaló que existen pendientes legales y financieros, entre ellos una demanda ganada por el sindicato por 47 millones de pesos, así como observaciones derivadas de auditorías sobre presuntas irregularidades, factores que, aseguró, complican aún más la resolución del conflicto y anticipan un escenario prolongado para la comunidad universitaria.
