Morelia, Michoacán, 6 de julio de 2025.- Tras casi seis años y medio al frente de una de las instituciones más exigentes del aparato estatal, el Fiscal General de Michoacán, Adrián López Solís, anunció su renuncia al cargo, misma que hará efectiva a partir del 20 de agosto del presente año.
En un mensaje dirigido a la ciudadanía y al personal de la Fiscalía, López Solís reconoció que la procuración de justicia en Michoacán ha enfrentado enormes desafíos derivados de la dinámica delictiva, y que las exigencias sociales en materia de seguridad y justicia se incrementan día con día.
“En los avances en el combate a la impunidad es necesario reconocer, en el balance, que a los grandes pendientes se suman todos los días nuevas exigencias”, señaló, al tiempo que insistió en la importancia de la coordinación entre los tres órdenes de gobierno para atender integralmente el fenómeno delictivo.
El fiscal explicó que su decisión no responde únicamente al cumplimiento del periodo para el que fue electo, sino a la necesidad de generar condiciones para reimpulsar el fortalecimiento institucional, con nuevos incentivos y un mayor acompañamiento gubernamental. Por ello, informó que notificará al Congreso del Estado su decisión de separarse del cargo, lo que permitirá llevar a cabo una transición ordenada mediante el proceso de entrega-recepción.
En su mensaje, López Solís agradeció a las y los agentes del Ministerio Público, policías de investigación, peritos, personal administrativo y de apoyo, por el compromiso mostrado durante su gestión. Les instó a continuar con su labor con determinación, profesionalismo y apego a la ley, recordando que su labor es clave para la tranquilidad y el orden en la entidad.
Finalmente, expresó su gratitud a las y los michoacanos por permitirle desempeñar esta labor: “Hay múltiples maneras de comprometerse y trabajar en beneficio de la sociedad, todas muy honorables cuando ponen por delante el interés general”, afirmó.
La salida de Adrián López Solís abre un nuevo capítulo para la Fiscalía General del Estado, mientras se define a la persona que asumirá la titularidad del órgano autónomo.
