Morelia, Michoacán, 22 de mayo de 2025.– El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, expresó su rechazo al impuesto del 3.5 por ciento a las remesas enviado desde Estados Unidos a México, medida que actualmente se discute en el Senado norteamericano. El mandatario calificó la propuesta como injusta y perjudicial para millones de familias migrantes, tanto mexicanas como estadounidenses, que dependen de este flujo económico.
Ramírez Bedolla hizo un llamado enérgico a las autoridades legislativas de Estados Unidos para reflexionar antes de aprobar esta iniciativa, señalando que aún hay tiempo para detener lo que consideró una política discriminatoria.
“La comunidad migrante no solo aporta con su trabajo, sino también fiscalmente. Castigarlos con un impuesto a las remesas es injusto e inmoral”, declaró el gobernador. Además, recordó que la propuesta inicial, impulsada por el expresidente Donald Trump, contemplaba un gravamen del 5 por ciento, y reiteró que cualquier carga de este tipo es regresiva y afecta el consumo y la productividad en ambas naciones.
Ramírez Bedolla subrayó el impacto que tienen las remesas en la economía estadounidense, al destacar que los mexicanos que radican en ese país aportan alrededor del 7.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, cerca de 2.6 billones de dólares en una economía de 28 billones.
En el caso de Michoacán, recordó que durante el año 2024 la entidad fue el principal receptor de remesas en el país, con un total de 5 mil 647 millones de dólares, lo que representa el 8.7 por ciento del total nacional. Esta cifra, dijo, refleja la relevancia del trabajo migrante para el desarrollo económico local y nacional.
“Es inadmisible que se impongan cargas fiscales a quienes han sostenido por décadas el crecimiento de sectores como la agricultura, la construcción y los servicios en Estados Unidos”, concluyó.
